El pasado sábado 8 de octubre, hubo un importante evento en el Paraninfo de la Universidad Metropolitana, promovido por el doctor Pedro Delgado Machado, Director de la Fundación Humana. La intención era la demostrar cómo en Petare, que ya no es sólo un barrio de Caracas, sino también una ciudad en el Este del área metropolitana, los vecinos están manifestando su capacidad para el emprendimiento del pueblo, en materia de desarrollo, economía, social, educativo y artístico. En el caso concreto se le brindó al público un bellísimo espectáculo de danza, a través de grupos de ballet que actúan en Petare.

El evento fue posible gracias al aporte de la Asociación Civil Zona de Descarga, una ONG que desde hace 7 años, se ha dedicado a promover los derechos humanos en la Parroquia Petare, del Municipio Sucre, del Estado Miranda. En el evento participaron los bailarines y bailarinas de la Academia Baile & Estilo y la Gata Flamenco. La coreografía estuvo a cargo de Edwin Landaeta y Ana Karina Moncada Muñoz, a quienes hay que ayudar a que se conviertan en émulo del célebre coreógrafo venezolano Vicente Nebreda, cuyo apellido en Estados Unidos, fue cambiado por “Nebrada” y lamentablemente falleció en mayo de este año.

Uno se pregunta cómo la práctica del ballet puede tener beneficios para el desarrollo físico y mental de un pueblo, a tal respecto puede citarse lo siguiente:

El ballet tiene el poder de incrementar la atención, la consciencia y la calma. En una clase de ballet hay enfoque en la postura, en el equilibrio entre piernas y brazos. Al compás de lo bello de la música, los movimientos al bailar, tienen el efecto de masajes para todo el cuerpo; se libera la tensión y la ansiedad, crece la oxigenación, llegando incluso a expeler toxinas, con lo que se logra un efecto de calma durante y después de la clase. Todo eso lo están logrando quienes promueven el ballet en Petare, a pesar de que allí no existan escuelas, como las que ha habido en Venezuela, me permito citar a Lidija Franklin, famosa bailarina rusa que, junto con su esposo, mi primo Gustavo Emilio Franklin, creó una academia privada de ballet para que todos los niños con habilidades para la danza, pudieran comprometerse en el bello arte del ballet gratuitamente, sin que importara su condición social. En 1968, como consecuencia de eso, se abrió la Escuela Municipal de Ballet-Arte, en los altos del Teatro Municipal.

En Petare, sin contar con una academia o escuela de ballet, como la arriba mencionada, un grupo de mujeres prestaron sus casas con sus propios recursos, para que se enseñara el ballet, pudiendo logar que un grupo de mujeres, hombres y niños se hicieran capaces de brindarnos, un espectácul tan bello como el que hubo en el Paraninfo De la Universidad Metropolitana, todo ello con excelente coreografía y con un vestuario digno de conocidas tropas, pero elaborado en su totalidad por maestras y mujeres de Petare.

Opino que sería extraordinario que en Petare, se creara una academia como la antes mencionada de la Escuela Municipal de Ballet-Arte. Tal vez la Universidad Metropolitana, pueda  ayudar, permitiendo que los jóvenes de Petare y, ¿por qué no?, tal vez estudiantes de la Universidad pudieran practicar el Ballet.

https://www.analitica.com/opinion/una-escuela-de-ballet-en-petare/