Search
Close this search box.

MCM: EL PODER DE LA CONSTANCIA

MCM: EL PODER DE LA CONSTANCIA

En el árido paisaje político de Venezuela, donde la desmovilización y la desesperanza han sido constantes en los últimos años, surge una figura incansable que recorre el país con un propósito claro y una misión inquebrantable. María Corina Machado, a pesar de no estar en la boleta de las elecciones presidenciales del próximo 28 de julio, se erige como el símbolo de la resistencia y la esperanza para millones de venezolanos que anhelan un cambio.
Machado no podrá competir directamente debido a su inhabilitación, pero esto no la ha detenido. En su lugar, Edmundo González, un exdiplomático que sorprendió a muchos con su inscripción, se convierte en el rostro visible de la oposición en estos comicios. Este binomio, Machado-González, busca encender nuevamente la chispa electoral en un país que ha sufrido un largo letargo de participación cívica.
Resurgiendo de las cenizas
El camino de la oposición venezolana ha sido arduo y lleno de obstáculos desde su triunfo en las elecciones parlamentarias de 2015. Intentos fallidos de convocar un referendo revocatorio contra Maduro y la abstención en las presidenciales de 2018, bajo la sombra de elecciones no libres ni justas, dejaron a la oposición fragmentada y desmoralizada. Todo esto en un contexto de crisis económica persistente, agravada por sanciones internacionales y la emigración masiva de ciudadanos.
María Corina Machado, sin embargo, no ha dejado que estos desafíos la detengan. Su incansable recorrido por los rincones del país, en condiciones muchas veces precarias y con recursos limitados, ha demostrado una tenacidad que inspira. En cada pueblo, en cada mitin, Machado es recibida con
entusiasmo y esperanza. Su retórica emocionada, centrada en el reencuentro familiar y el regreso de los migrantes, toca fibras profundas en una población desgastada por años de adversidad.
El poder de la movilización
El apoyo a Machado, ahora transferido a González, se manifiesta en el fervor popular. Las encuestas reflejan esta transferencia de confianza, con estudios recientes mostrando una intención de voto significativa a favor de González frente a Maduro. Este resurgimiento electoral se nutre de la constancia y el trabajo de base que Machado ha realizado incansablemente, a pesar de las adversidades.
La maquinaria del oficialismo, con su capacidad de movilización oxidada por los años, sigue de cerca cada paso de María Corina, organizando actos paralelos en los mismos estados que ella visita. Las tensiones son palpables, y figuras como Diosdado Cabello o Jorge Rodríguez no pierden oportunidad para intentar con vileza desacreditar la campaña liberadora.
La lucha por la esperanza
El desafío para la oposición no se limita a movilizar el voto. Según analistas, la verdadera prueba será el día de la elección. La organización de testigos electorales, la disponibilidad de recursos y la movilización efectiva serán cruciales para convertir el apoyo popular en una victoria tangible. Es una tarea titánica, descrita por algunos como “un trabajo de guerra”.
En esos momentos decisivos los miles de “comanditos” -esas pequeñas unidades de organización y movilización política- jugaran un papel crucial brindando el soporte, la coordinación y la ejecución de actividades de vigilancia a nivel local y comunitario.
Un futuro en juego
El mensaje de María Corina resuena con una promesa de cambio y un llamado a la acción. En medio de las dificultades, su voz es un recordatorio constante de que la esperanza está muy viva. “Vamos a ganar”, grita en cada mitin, iluminada por las linternas de los celulares en la oscuridad de la noche, simbolizando la luz de la esperanza en tiempos de oscuridad.
Para los venezolanos, un voto por González será un voto por Machado y por un futuro diferente. En un país donde el cansancio y la desesperanza han sido los compañeros constantes de la vida diaria, María Corina y su gente ofrecen la oportunidad de cambiar, de reconstruir y de soñar nuevamente con un futuro mejor.
Y en esa fe, en esa constancia, es donde esencialmente reside el genuino poder de María Corina Machado.
Autor: Alfredo González

Compártelo:

Related Posts