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La situación es cada vez más dramática para una de las industrias que fue de las más prósperas en Carabobo. Durante 2020 solo 5% de las empresas del sector estuvo operativo y con severas dificultades.

Así lo relató el presidente de la Cámara de la Construcción en la entidad, Germán Rodríguez, quien recordó que de marzo a junio ese número minoritario de obras que se ejecutan, estuvieron paralizadas como consecuencia de la cuarentena radical, y el golpe fue bastante severo.

Esas construcciones son continuidad de proyectos de años anteriores, lo que quiere decir que durante 2020 no hubo edificación de viviendas nuevas.

Se trata de obras que representan entre 10 mil a 12 mil empleos que también se detuvieron. “Nosotros luchamos, emitimos diferentes comunicados y propuestas de protocolos de bioseguridad para que nos permitieran trabajar y lo logramos, pero después de tres meses”.

Ese 5% que se mantiene activo en la entidad no significa la recuperación del sector. “Se trata del descubrimiento de un mercado cautivo de viviendas de alta gama, a precios muy elevados”.

Desempleo desenfrenado

El sector de la construcción era el que, históricamente, más empleos generaba y los datos en este sentido son muy dramáticos. “Ya son 38 trimestres en caída continua los que hemos enfrentado y solo en Carabobo se han perdido entre 250 mil y 260 mil empleos directos e indirectos”.

Se trata de mano de obra calificada, ingenieros, administradores y técnicos que se han visto obligados a irse del país o a dedicarse a otras actividades.

Cerca de 70% de las empresas del ramo que funcionaban en la región migró a otros países como Ecuador, Panamá, Perú, e incluso Nicaragua, donde tienen oportunidades claras de negocio con condiciones y garantías para sus inversiones. “El 30% que se quedó está intentando sobrevivir haciendo otras cosas”.

Sin financiamiento

Rodríguez fue enfático: Sin una cartera de créditos de parte de la banca es imposible recuperar el sector. “Estamos afectados por una economía en la que el financiamiento no existe, tenemos una banca absolutamente disminuida”.

Ellos han buscado alternativas en el mercado de valores, pero no se trata solo de dinero. “Si logramos recursos por esa vía o si se abren los créditos bancarios, igual se necesita generar confianza, derogar una serie de leyes que impiden que se ejecuten los proyectos de manera tranquila y sin que entremos en una saco donde cualquier persona que escuche hablar de un constructor piense en un estafador”.

Pero esto no es todo. A finales de 2015 se había advertido de la paralización de 55% del parque de maquinaria de las empresas del sector privado en Carabobo. Actualmente, los equipos están en su ciclo de muerte. “Ellos tienen 15 de años de vida útil y ya se venció”.

https://www.caraotadigital.net/nacionales/mas-de-250-mil-empleos-se-han-perdido-en-la-industria-de-la-construccion-en-carabobo