Seleccionar página

“Son falsas las acusaciones ya que en ningún momento agredí a la persona que está colocando la denuncia en mi contra. De hecho, los agredidos fuimos mi compañera y yo no solo por las tres chicas, sino por otro familiar de ellas que no trabaja en la institución como vigilante, sino que creo que es el papá”.

Así se defendió el médico Manuel Centeno, del hospital Rafael Medina Jiménez de Pariata, ante las acusaciones de presuntamente golpear a una adolescente de 15 años en el rostro. Agregó que fueron amenazados de muerte por el padre de las presuntas víctimas.

Afirmó que el sujeto “agredió a mi compañera con una gráfica que le pegó en la cara. A mí me dio una patada en el pecho y además nos amenazó de muerte tanto a mi compañera como a mí no solo a golpes, sino con disparos. La policía tardó como 10 minutos en llegar, pero ya había pasado todo. Destrozaron los bienes del hospital. Ellos fueron los que se abalanzaron en contra de nosotros”.

Centeno afirmó que los inconvenientes con este grupo de familiares no eran exclusivos de su equipo de guardia, sino que ocurrió con otros compañeros. “Con otros doctores ya habían tenido un comportamiento no acorde con una institución de salud pública. De hecho permanecían más tiempo del debido en el área de hospitalización y trauma shock”.

Rubeyrine Izarra, médico, negó todos los señalamientos en su contra. Asimismo, explicó que la problemática surgió cuando se le comunicó a los parientes que la paciente que debía ser mudada de área.

“La problemática con las hijas y la hermana de la señora, ocurre desde hace dos guardias antes del fallecimiento de la paciente. Todo comenzó por querer trasladarla de área: ni siquiera fue quitarle una cama ni desmejorarla”.

Foto: Amy Torres

Detalló que trató de explicarle a los deudos, de buena manera, cuál era la situación de la paciente y al área a la que sería trasladada. “No era un área COVID-19. Pero no me dejaron terminar de explicarles cuando comenzaron a gritarme y a agredirme diciendo que esa era su cama y que por órdenes de dirección no podía moverla”.

Izarra dijo que aunque le autorizaron el cambio desde la dirección del hospital, ella prefirió desistir de la idea y cambiar a otro paciente. “Pero ninguno me colaboró ni siquiera el personal de seguridad”.

De igual forma, sostuvo que toda la agresión iba dirigida a ella. “Las hijas se volvieron demasiado agresivas y comenzaron a lanzar inyectadoras, bisturí y todo lo que encontraban a la mano, tanto así que me golpearon con una gráfica en la cabeza”.

“Ellos dicen que no agredieron cuando en realidad ellos fueron los que comenzaron la agresión. Nosotros en ningún momento las golpeamos ni las agredimos ni las gritamos. Simplemente estábamos intentado resguardarnos de alguna manera”.

La doctora aprovechó de denunciar la inacción por parte de la policía ante lo ocurrido en el centro de salud.

https://www.caraotadigital.net/nacionales/los-agredidos-fuimos-nosotros-lo-que-dijeron-los-medicos-acusados-de-abofetear-a-una-adolescente