thumbnailfreddymarcano

El planeta ha padecido innumerables calamidades de carácter climático y social, huracanes con vientos inclementes que han destrozado todo lo que consiguen a su paso, terremotos con tal magnitud que hacen incuantificables las pérdidas, grupos de asesinos extremistas que por llamar la atención provocan atentados con pérdidas humanas en masa. Todo esto es parte del mundo en que vivimos.

Pensar en todo eso que ocurre a diario en cualquier parte, me hace mirar hacia dentro, ver las calamidades que vivimos los venezolanos sin menospreciar y dejar de solidarizarme con los otros países, con la gran diferencia que la mayoría de los males que padece Venezuela son derivados de un modelo político que en dos décadas destruyo un país que crecía a pasos de vencedores.

Viendo en detalle cómo poco a poco se ha destruido nuestro país me permite hacer un símil del pasaje de la Biblia en el antiguo testamento, específicamente en el libro de Éxodo que nos habla de las plagas que padecieron los egipcios. Fueron numerosas las calamidades sobrenaturales que Dios infringió sobre los egipcios para que dejaran en libertad los hebreos. En Venezuela las calamidades han sido más de orden social, y por causa de un grupo de facinerosos que nos gobiernan desde hace años, pero en el caso de los hebreos era para su beneficio, mientras que, para nosotros, ha sido todo lo contrario. Y me permito enumerar cada una de esas calamidades haciendo la comparación con los pasajes del Antiguo Testamento.

La primera calamidad: Las aguas se convierten en sangre. En Venezuela no sólo las aguas están llenas de sangre, las calles a diario, viven llenas de sangre debido a un hampa desbordada motivada a una descomposición social, que ha generado la pérdida de valores positivos y la presencia de valores negativos o antivalores.

La segunda, tercera, cuarta y octava calamidad: Las Ranas, los piojos, las moscas, y las langostas. Plagas que se asemejan a la proliferación de todos aquellos insectos que por falta de mantenimiento en la gran cantidad de espacios y estructuras públicas, se convirtieron en fuente segura de epidemias.

La quinta calamidad: Peste sobre el ganado y los cultivos. Destrucción del aparato agropecuario, falta de medicamentos, suplementos alimenticios, fertilizantes y otros insumos. De tener un país que exportaba carne y tenía una de las mejores y más sanas ganaderías del mundo, a no producir ni para el consumo interno y ahora tiene que recurrir a importar de los países vecinos. Sin hablar de otros rublos.

La Sexta calamidad: Las úlceras, en Venezuela la falta de asistencia en materia de salud ha sido abismal, peor de lo que podía generar una epidemia, de pensar hasta la falta de implementos de higiene diaria y sin contar la calamidad de conseguir medicamentos para cualquier tipo de enfermedad simple o de alto riesgo.

Séptima: Él granizo y el fuego. Las distorsiones climáticas no se han escapado en nuestro país, desde aquella vaguada en Vargas que dejó una gran cantidad de heridos y muertos hasta los casos más recientes de Choroni y la crecida del lago de Valencia, pero a diferencia de otros países sufrimos la indolencia de un gobierno que se ha preocupado más de lo exterior que lo interno, dejando en mengua todo estos casos que deberían ser prioritarios.

Novena: Las tinieblas y oscuridad. No ha sido difícil para el gobierno aplicar, a la destrucción de la red eléctrica en Venezuela derivado a la falta de mantenimiento por tantos años, colocó a un país con pleno desarrollo eléctrico a uno en tinieblas y oscuridades.

Décima calamidad: La muerte de todos los primogénitos. Él simil para Venezuela es muy alarmante a diario vemos como en las noticias de habla de una gran cantidad de neonatos que por falta de nutrición de la madre o escasez de Medicamentos mueren apenas al nacer, y los que van en crecimientos sufren altos índice de desnutrición, cifran que alarmarían a cualquier gobierno que realmente se interesara por sus habitantes.

Para lo vivido en Venezuela faltarían más calamidades por nombrar, que sería por causa y efecto de un gobierno indolente que se procura de llenar sus arcas y de enquistarse en el poder, pero la solución está de manos de nosotros, en sacar cada uno lo mejor de sí, luchar contra el opresor que no ha hecho más un destruir lo que tanto costó construir, que dejemos nuestras diferencias a un lado y de la mano saquemos por métodos democráticos a estos señores que trajeron las plagas a Venezuela.

@freddyamarcano

https://www.lapatilla.com/site/2017/09/22/las-diez-plagas-de-venezuela-por-freddy-marcano/