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“La democracia no es el objetivo; la libertad, la paz y la prosperidad si son. Queremos que florezca la condición humana. La democracia de rango puede frustrar eso”. Mike Lee. Senador principal de Utah. La frase de este senador republicano, nos revela la grave crisis política por la cual viene atravesando los EEUU, crisis política que se ha profundizado con la administración de Trump.

La crisis política por la que viene atravesando los Estados Unidos, trasciende de por sí el actual proceso electoral, puesto que la misma, es una crisis de liderazgo que cabalga sobre el debilitamiento de su modelo hegemónico, debilitamiento hegemónico que comenzó a manifestarse posterior a la guerra fría conjuntamente con todas las ideas disruptivas que han acompañado la aceleración de la globalización, es decir, la derrota electoral de Trump y el probable triunfo de Joe Biden, no va a terminar con esta crisis política, pues los Estados Unidos requieren urgentemente abordar la gravedad de esta crisis política, en tanto Trump es solo el síntoma de un problema mucho más grave, que es el desmoronamiento de las normas liberales que los Estados Unidos creo para proteger al mundo de una repetición del autoritarismo después de la Segunda Guerra Mundial; al igual que las consecuentes desigualdades sociales y las crisis financieras a la que se ha visto sometida la economía internacional, a lo anterior tendríamos que sumarle los fracasos del unilateralismo estadounidense y la obsolescencia de las instituciones nacionales e internacionales ante los nuevos desafíos que plantea el cambio climático, la desaparición de las clases medias con su correlato de la inequidad económica y social, problemas estos que van a requerir de un cambio profundo de unos Estados Unidos que ya no representa un modelo global de liderazgo en términos de lo que le ofrece hoy al mundo.

La importancia de las elecciones presidenciales de este 3 de noviembre es de verdad excepcional en la historia norteamericana, ya que tendrán consecuencias de todo orden y ninguno de los problemas señalados anteriormente, terminan con la votación del lunes 3 noviembre, excepto el hecho de que Trump ya no será el presidente, lo cual de por sí, es ya   un paso enorme.

Trump y sus “compinches” están intentando desconocer los resultados electorales. Fue esta una de las razones por la cual se decidieron a confirmar a la nueva juez de la Corte Suprema (Amy Coney Barrett), cuando faltaba solo una semana para las elecciones, cuando en marzo del 2016 el Senador McConnell bloqueo al candidato de Obama (Merrick Garland) argumentando que era un ano electoral y debía esperarse a que la nueva administración tomara esa decisión. El desconocimiento de los resultados electorales por parte de Trump y sus “compinches” plantea las siguientes interrogantes, se unirán los republicanos a este desconocimiento de Trump?, el establisment político de los EEUU permitirá tal desafuero sin medir las consecuencias de esta medida? Estas son interrogantes a 4 días de las elecciones que preocupan al mundo.      

“Este es un período realmente peligroso antes de las elecciones. Llegué a conocer a Trump muy bien en horas y horas de entrevistas que le hice para mi libro, Rage , y creo que si hubiera algún accidente, algún problema, durante las últimas semanas de campaña, él lo capitalizaría. Henry Kissinger, de todas las personas, advirtió recientemente que deberíamos preocuparnos por algún tipo de crisis y recordó a la gente que la Primera Guerra Mundial comenzó debido a un accidente. Probablemente nadie quiera comenzar una guerra en este momento, pero tenemos un clima en el Medio Oriente y en el Mar de China Meridional, que China realmente ha militarizado, donde podría haber alguna chispa que desencadene una confrontación leve, no es que creo que Trump va a fabricar eso” (Bob Woodward es editor asociado del Washington Post y autor de 20 libros sobre política estadounidense). 

Si a la anterior cita, le agregamos que las Armerías de los Estados Unidos han vendido las existencias que tenían programadas hasta el año próximo (2021), la situación es para preocuparse, por cuanto esto último nos podría llevar a la conclusión de que la población civil esta armada, y si a ello le sumamos el movimiento de odio del grupo de extrema derecha de los Proud Boys, que Trump se ha negado a condenar, más el movimiento internacional de Black Lives Matter, tendriamos un cuadro realmente preocupante dentro de la gravedad de la actual crisis política de los Estados Unidos.

https://www.analitica.com/opinion/la-grave-crisis-politica-de-los-eeuu/