Seleccionar página

Durante una entrevista realizada para El Mundo, el hermano de Oscar Pérez, Luis Armando Pérez (43), reveló que volver a Venezuela sería su muerte pues el régimen «ha procurado exterminar y acabar con el nombre de Óscar Pérez».

Después del asesinato de Oscar Pérez en la llamada masacre de El Junquito, su hermano asegura que durante meses fue perseguido en países como México y Chile. Explica que al llegar a Santiago recibió amenazas pues lo «tenían ubicado».

Después de huir a México, Luis Armando Pérez sufrió una persecución mayor pues incluso la familia que lo ayudó a entrar en Estados Unidos fue contactada por los perseguidores; aseguró que a la familia les ofrecieron dinero a cambio de su ubicación, también ayudarlos en un problema judicial.

En Caracas, el tío de su madre fue asesinado de un tiro luego de confesar que se sentía perseguido. En este sentido, afirma que su regreso al país sería imposible e inaudito.

«Sería mi muerte, porque el chavismo ha procurado exterminar y acabar con lo que significa el nombre de Óscar Pérez. El hecho que yo regrese es algo inaudito, imposible. Aún acabando con esa organización criminal (la revolución), yo debería esperar un tiempo prudencial para volver a mi país», aseguró.

Por otro lado, el Ministerio de Interior de España le negó el derecho de asilo a pesar de la persecución a su persona y familia. Manifestó que se sintió sorprendido con la respuesta pues no se la esperaba.

A continuación, la entrevista completa de Luis Armando Pérez:

¿Le ha sorprendido la resolución del Ministerio de Interior?

No sólo me ha sorprendido, sino que también me ha dejado fuera de base, un término beisbolero de mi país. O sea, fuera de lugar, no esperaba en absoluto esta respuesta. Y menos porque creo en la justicia.

¿Cree que su vida correría peligro de ser deportado a Venezuela?

Sería mi muerte, porque el chavismo ha procurado exterminar y acabar con lo que significa el nombre de Óscar Pérez. El hecho que yo regrese es algo inaudito, imposible. Aún acabando con esa organización criminal (la revolución), yo debería esperar un tiempo prudencial para volver a mi país.

No sólo su familia ha conseguido asilo en EEUU, también amigos de la infancia de Óscar ya lo tienen en España. ¿A qué se debe entonces este trato diferente con usted?

Así es, creo que es un hecho importante y por eso lo anexé en la documentación que presenté. Un amigo de la familia y uno de los mejores amigos de Óscar desde la infancia fue perseguido y estuvo preso. Lo soltaron y logró escapar. A él sí le han aprobado el asilo. Al amigo le aprueban el asilo y al hermano no, ¡qué raro!

Ya ha anunciado que apelará la resolución de Interior.

Entiendo que la apelación es la última vía jurídica, pero la asesoría legal que he recibido hasta ahora no ha sido satisfactoria. Tampoco dispongo de dinero para contratar a un abogado que esté comprometido con la causa de la justicia.

¿Cuándo y por qué decide abandonar Venezuela?

Mi hermano me envió un vídeo de su decisión de desconocer al estado forajido que mantiene secuestrado a mi país. Al instante, entendí que toda mi familia estaba perseguida. Me oculté como pude hasta que logré cruzar por tierra a Colombia siete días después. Tuve que dejar todo y no me equivoqué: empezaron a aprehender a todo el que tenía relación con mi hermano. Duré unos meses en Colombia gracias a un único amigo, pero en Venezuela, bajo clandestinidad, quedaban mi pareja y mi hijo menor. Se les estaban acercando mucho (las fuerzas policiales) por lo que, pese al riesgo, decidí regresar a Caracas protegido por Dios y llevarles a un lugar más seguro. Contacté con mi hermano, quien buscó la solución para sacar a mi familia y que yo me quedara en la lucha con él. Pero una semana después sucedió la masacre de mi hermano y decidimos huir nuevamente a Colombia y cruzar América hasta llegar a Chile.

¿Sintieron la persecución de la revolución durante esos meses?

Estando en Chile recibí amenazas, me tenían ubicado en Santiago. Los tentáculos de los narcoasesinos parecen no tener fronteras. Entonces apuré el paso para llegar a España. La persecución fue tal que, incluso en México, a una de las personas que ayudó a mi familia a entrar a Estados Unidos la interceptaron, la ofrecieron dinero y también resolver un problema judicial con su hija a cambio de que dijera dónde se encontraban. También en Caracas apareció muerto de un disparo un tío de mi madre, que días antes le había confesado que se sentía perseguido.

Se van a cumplir tres años de la matanza de El Junquito, ¿llegará en algún momento la justicia para su hermano y sus seis compañeros?

Al paso que vamos imagino que al menos faltan 20 años para que la Corte Penal Internacional ejecute las acciones que debe ejecutar contra los culpables de esta masacre. Los autores materiales pasean libremente por Europa. Creemos en la justicia divina y de ella nadie se escapa. Estos demonios se burlan de Dios, pero estoy plenamente seguro de que la justicia llegará más temprano que tarde. La impunidad avala la continuidad del crimen.

Usted participó en la presentación de las pruebas gráficas y audiovisuales de la masacre ante la Corte Penal Internacional, que las ha tenido en cuenta en los avances de su caso. ¿Hasta dónde se puede llegar con esta vía jurídica internacional?

Yo autoricé que las fotos de la masacre de mi hermano fueran presentadas y que se consignara toda prueba necesaria. Hasta ahora, tres años después de su asesinato, no sé qué pasa con los entes creados para proteger a los seres humanos de estos violadores de sus derechos. No sé qué sucede con el mundo, que está boca abajo. Y eso tenemos que revertirlo, existimos personas correctas que seguiremos luchando para que eso cambie, así le moleste a quien le moleste cuando digamos la verdad.

¿Cuál es la solución para Venezuela?

La solución es coordinar un ingreso militar de las Naciones Unidas y todo este problema acabaría en menos de un mes. A los venezolanos nos tocaría reconstruir después el país. Estoy convencido que el uso de la fuerza es la única solución. Son criminales que están destruyendo el país y atacando a la Humanidad, porque a través de ellos viaja el crimen organizado, las drogas y la financiación del terrorismo.

Su hermano desafió a la todopoderosa revolución durante seis meses, durante los cuales fue escapando de sus garras y protagonizó acciones atrevidas sin derramar sangre. ¿Fue un héroe o un mártir? ¿Qué buscaba realmente con sus acciones?

Definitivamente mi hermano fue un héroe ya que aún en las condiciones más adversas tomó la libre y consciente determinación de enfrentar la situación, aún sabiendo que con ello lleva el sacrifico de su propia vida. Es una actitud personal que lo definió toda su vida.

https://www.caraotadigital.net/nacionales/hermano-de-oscar-perez-asegura-que-regresar-a-venezuela-seria-su-muerte