Es muy habitual advertir la confusión que muchos politiqueros, gobernantes y gobernados, padecen ante el profuso problema de desconocer las diferencias que caracterizan los conceptos y prácticas propias que refieren estos términos: “gobierno”, “gobernabilidad” y “gobernanza”. 

Si bien esta trinidad de conceptos se encuentra tejida por el acto de “gobernar”, cabe decir que entre ellos existe un común denominador el cual envuelve la situación a la cual suscribe sus propósitos. Aunque siempre reñidos con las exigencias que las circunstancias estipulan, sin menospreciar las condiciones que prima la situación-objeto de las decisiones tomadas en atención a los correspondientes procesos de ordenar y desarrollar realidades públicas. 

Entuertos ocultos

Esta situación no sólo da cuenta de la precariedad que abate la cultura política que se tiene. Puesto que es causante de conflictos que enrarecen la funcionalidad política entendida como ámbito del ejercicio político. Pero también, percibida como plataforma que cimienta el necesario ejercicio de gobierno. 

Aunque penosamente, es un ejercicio de gobierno que luce deficitario respecto de la formulación y elaboración de decisiones. Lo cual induce colisiones entre directrices que deben fundamentar la conveniente toma de decisiones. Ello, a pesar de la confusión que dicho problema provoca. Esta situación incita serios enredos que afectan la elaboración, coordinación, aplicación, control y evaluación de las políticas públicas.

Lo anterior destaca, sin lugar a dudas, que buena parte de las crisis que revuelven cualquier sociedad, tiene su causa en el enredo que crea el escaso conocimiento que asiste al exacto manejo conceptual, metodológico e instrumental de conceptos tan fundamentales como gobierno, gobernanza y gobernabilidad.

Caracterización conceptual

Podría decirse que, a tales conceptos, los caracteriza el carácter polisémico (varios significados) y polémico (controversial).

  1. “Gobierno”, se concibe como el conjunto de órganos, dependencias u oficinas cuyos profesionales tienen a su cargo responsabilidades, funciones y atribuciones dirigidas a formular políticas, propuestas y acciones destinadas a garantizar el discurrir de su entorno y contorno. El mismo, corresponde al ámbito de competencias determinadas por ley. También por “Gobierno”, podría entenderse la conjugación de situaciones y circunstancias para las cuales las instancias políticas investidas del poder que la ley convalida, aportan en términos de respuestas y resultados al desarrollo de la sociedad. 
  2. “Gobernanza” se denomina así al conjunto de normas, procesos y conductas que actúan sobre el modo como se ejerce el poder. Particularmente, en lo que se refiere a la responsabilidad, confianza, efectividad y coherencia de los eventos, decisiones y resultados de los mismos adoptados por las instancias de gobierno. “Gobernanza” es una noción que busca configurar un modelo representativo de una situación sistémica compleja que tiene lugar en los predios de las realidades más expuestas a problemas. El presunto modelo, se centra en factores políticos, sociales, culturales y económicos dirigidos a esbozar una dinámica racional que adquiera sentido en el ámbito nacional, regional o local. 
  3. “Gobernabilidad” entre los conceptos aludidos, quizás es el peor comprendido. Dada la manida interpretación pública de la cual es objeto. Específicamente, este concepto refiere la capacidad y sensibilidad que muestra una realidad de ser gobernable. O medidas de gobierno, que logran su propósito. Esta condición, refiere el equilibrio que se alcanza entre el ejercicio de gobierno procurado mediante políticas implantadas y soportadas al ejercer el poder político-administrativo, el beneplácito expuesto por la sociedad en la vocería de la representación de sus actores y el mercado en todas sus manifestaciones. Particularmente, el mercado político.

A manera de conclusión

En definitiva, esta disertación permite concluir apostando a ofrecer algunas conclusiones que podrían ser del interés necesario según la perspectiva politológica, política e ideológica del lector. 

  1. En principio, pudiera destacarse la posibilidad de simplificar la conexión entre los actores políticos estratégicos ante compromisos que determinan formas de gobierno mutuamente reconocidas y aceptadas.
  2. De la precisión que implica la comprensión de estos conceptos, podría depender un uso más global al extenderlo como vía metodológica para aplicar políticas que muchas veces resultan engorrosas a la hora de detallar sus propósitos y medir sus efectos.
  3. Su comprensión, podría derivar mejoras en las relaciones de poder con operadores políticos de partidos y movimientos políticos adversos al manejo político del gobierno. Sin duda, podría inducir efectos sanos del gobernante de cara a su intervención en el gobierno central. 
  4. Asimismo, el hecho de analizar el gobierno entre esquemas de gobernabilidad y gobernanza, garantizaría una dinámica racional del gobierno político-administrativo en correspondencias con la complejidad que signa las iniciativas de cambio propios de toda gestión política-gubernamental. 

Precisamente, los problemas que surgen al observar la desviación que en el orden político deslustra todo gobierno frente a la dinámica política que caracteriza las realidades al contorno de la burocracia gubernamental, motivó esta disertación dedicada a tratar el delicado tema que toca los susceptibles conceptos de: Gobierno, Gobernabilidad y Gobernanza.

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