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Ante todas las sorpresas que nos dan los malos gobiernos, procesos electorales, leyes raras, avances tecnológicos que hacen surgir productos o servicios sustitutivos y las apariciones de “cisnes negros”, como la pandemia, terremotos y huracanes, es necesario planificar y formular escenarios pues “ante las calamidades, no hay que preocuparse ni congelarse sino ocuparse”. Pero, antes de arrancar a hacer, hay que planificar para seleccionar con información y lógica cómo responder”. 

De allí que el momento no puede ser más propicio para planificar y formular escenarios, pues éstas son las herramientas clave para contrarrestar el congelamiento gerencial, las discrepancias internas y la lentitud de respuesta que producen las incertidumbres. Es decir, que los escenarios están aquí para quedarse porque los factores que las generan no van a dejar de hacerlo.

En este sentido, tengo el gusto de compartir con Uds. mi nuevo libro, “Gánale a la Incertidumbre”: Manual de Planificación Estratégica y Formulación de Escenarios, el cual ya está disponible por Amazon Books. 

Este es un manual apropiado para todo tipo de empresas y organizaciones; fácil de aplicar siguiendo los formatos ofrecidos en él y que se destaca por sus diferencias con otros métodos de planificación.

Encontramos que en entornos autoritarios desarrollamos una “socio-psicología de la planificación” orientada a trazar estrategias “verticales” dirigidas a relacionarse con el poderoso para enchufarse y cazar rentas o para pasar desapercibidos. Esto implica que dejamos de ver “horizontalmente” y de formular estrategias para relacionarnos con los componentes de otros tres anillos del entorno, como son la cadena sectorial, el mercado; y a lo interno de la organización. En estos otros entornos podemos ser mucho más proactivos y enfocar nuestra conducta de manera más pluralista, de igual a igual, y basarnos en el “Know How” y en la inversión – producción, en vez de hacerlo en la cacería de rentas basada en el “Know Who”. 

Entre otras diferencias que destacan a “Gánale a la Incertidumbre” se encuentran planteamientos como: “Sea cual sea el entorno macroeconómico-político, la esencia de la planificación es la Estrategia de Mercado. La Misión de la organización no es vender lo que se produce, sino ofrecer lo que se vende porque el mercado lo necesita.  La competitividad comienza diferenciándose de los competidores, no compitiendo con ellos con base en los mismos atributos del mercado. Si el mercado está cambiando, es necesario investigarlo para poder adaptarnos a él, sea con nuevos productos, segmentos targets o canales de distribución.  La Misión, diferenciación y competitividad se consolidan en la Proposición Única de Valor que puede basarse en la Excelencia en Producto (Apple), Excelencia en Operaciones (Walmart) o en Acompañamiento al Cliente (un buen asesor). La competitividad alcanzada en el mercado se complementa con alianzas entre los eslabones de la cadena sectorial, en la cual es mucho lo que se puede hacer construyendo relaciones ganar-ganar con suplidores, transportistas, distribuidores, centros de investigación y desarrollo de tecnología. El Modelo de Negocio o Estrategia Corporativa se basa en la adaptación de la organización a la Proposición Única de Valor en cuanto a su producto o servicio, cultura, procesos, organización, toma de decisiones y en aplicar la tecnología de la información adecuada. 

En este Manual, trato las relaciones internas de la organización como un elemento más del entorno o sea, como oportunidades y amenazas, y no, como estabamos acostumbrados, como fortalezas y debilidades. Este re enfoque es particularmente conveniente cuando se trata de debilidades en las relaciones entre los actores que hacen vida dentro de la organización. Cuando estas relaciones no están armonizadas, la organización corre el riesgo de fracasar, a pesar de las excelentes relaciones o estrategias que despliegue en los otros entornos. Un ejemplo de esto es el bajo porcentaje de sobrevivencia de las empresas familiares en cada cambio generacional, lo cual se explica, en la mayoría de los casos, por la falta de planificación de la transición, de armonía entre las generaciones o por falta de preparación de los herederos; y no por malas políticas económicas, entre otras causas. Para alinear los actores internos de la organización, nada mejor que un ejercicio de planificación estratégica muy participativo.

Y podemos concluir destacando que el Principio clave de toda organización es jugar “ganar-ganar” o sea, mantener en equilibrio sus interes con los de todos sus sectores relacionados.

@joseagilyepes

https://www.analitica.com/opinion/ganale-a-la-incertidumbre/