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El Plan Regional de Respuesta para Refugiados y Migrantes 2021 presentado este mes por ACNUR y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) contempla reunir unos 1.440 millones de dólares para la atención de los venezolanos y a comunidades de acogida en la región.

Países revisan los marcos regulatorios para migrantes

Mario González es venezolano y hace tres años dejó a su familia en Venezuela para buscar oportunidades en Bogotá. Ahora cuenta con un permiso de permanencia temporal que otorga el gobierno colombiano. Pero con el creciente número de migrantes, no todos tienen su suerte, según su propia valoración.

“Para el que no lo tiene es bastante grave, pues no cuenta con una estabilidad y siempre los trabajos les piden esos requisitos, que son bastante esenciales, y a muchos compañeros los he visto perder oportunidades por ello mismo”, comentó González.

La alternativa realista a retos como éste, según ACNUR y organismos multilaterales, es el llamado “Plan de respuesta”, una iniciativa que incluye vías para proveer un estatus legal a los migrantes.

“Hemos encontrado una gran flexibilidad en los países de acogida en ese sentido. Que están, como le dije ya, revisando sus propios marcos regulatorios para facilitar en efecto la absorción de esta población”, apuntó el representante especial ACNUR y OIM.

Pero la solución es aún lenta y sumado al flujo migratorio y a la pandemia de la COVID-19, el continente no volverá a ser el mismo, afirmó Stein.

Piden protección

Más allá del impulso de organizaciones como ACNUR, los venezolanos en el exterior están expuestos a ser víctimas de diferentes violaciones derechos humanos, como el derecho a solicitar refugio, detención y deportación o actos xenofóbicos, señaló una ONG venezolana.

Según el más reciente informe de la ONG Centro de Justicia y Paz (CEPAZ), la emergencia humanitaria compleja que vive Venezuela hace más importante que se apliquen los estándares internacionales de protección establecidos para la población en movilidad.

La experta en el tema migratorio, María Corina Muskus, señaló que a su juicio, los venezolanos actualmente no son migrantes, son «refugiados».

“¿Por qué? Porque de conformidad con la convención de los refugiados de 1951 y la convención de Cartagena, estos venezolanos están huyendo de una crisis humanitaria compleja de persecución que hemos visto a lo largo de estos últimos años, en consecuencia, es importante que utilicemos el lenguaje que les corresponde”, apuntó.

Ante esta situación y los presuntos actos de xenofobia en contra de algunas personas que se han ido del país, la activista de Derechos Humanos Gloria Caruchi, clamó por ayuda a los gobiernos de la comunidad internacional.

“Esta migración es de Venezuela. Que la migración lleva problemas a otras partes del mundo, el emigrante venezolano, cada país que le empiezan a venir personas, eso pasa en Europa, en muchas partes, eso tiene problemas, pues despiértese, ayúdennos”, pidió la activista.

Para César Romero, integrante de la ONG, en tiempo de pandemia, esta situación se ha exacerbado, y destaca que sin duda, actualmente, se le están violando los derechos a los venezolano fuera del país.

“El derecho a la protección, el derecho que tienen que ser recibidos. Ellos no están migrando por una cuestión a la ligera, o por placer. Están migrando porque hay un contexto de crisis humanitaria en el país que el gobierno no ha querido reconocer”, indicó el también activista.

Fuente VOA

https://www.caraotadigital.net/nacionales/estos-seran-los-retos-para-los-migrantes-venezolanos-en-2021