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La sonrisa de Carmen González no se ha borrado. Es natural, contagiosa y de esas que recarga de energías a cualquiera. Es inspiración total porque nace de quien tiene a su hijo como el preso político que más tiempo tiene tras las rejas en Carabobo, y a su esposo secuestrado desde hace 14 años.

Ella siente que le arrebataron a su hijo injustamente en 2015, tras acusarlo de ser organizador de una protesta en 2014 en la que resultó fallecido un capitán de la Guardia Nacional (GN). “Pero él solo iba a manifestar en su pleno derecho de exigir conocer sobre el paradero de su padre”.

No ha sido fácil. En 2007, el esposo de Carmen fue secuestrado en Barinas. Hubo comunicación con sus captores por dos meses, se pagó lo solicitado por su liberación y nunca apareció. Con ese sentimiento de pérdida a cuestas ella siguió adelante con sus cuatro hijos, y desde hace cinco años y siete meses el menor de ellos, Antonio Garbi, se encuentra en el Internado Judicial Carabobo, conocido como Penal de Tocuyito.

“Es un gran dolor que siento como madre, puesto que yo tenía a Antonio en casa todos los días”, relató al recordar que para el momento de la detención del joven, ella hacía comidas en casa y las vendía, mientras que Antonio estudiaba noveno semestre de mercadeo y publicidad y trabajaba para una empresa privada, “y de repente todo eso me lo borraron, me lo quitaron”.

El día que llegaron funcionarios de diferentes cuerpos de seguridad a buscar a Antonio él estaba acostado, recuperándose de una lesión en un tobillo por un accidente laboral. “Estaba en muletas en su cuarto y llegó un contingente impresionante, le tumbaron la puerta del cuarto y se lo llevaron y yo me fui con él hasta el Cicpc”.

Sin juicio

Tras la privativa de libertad el joven, que tenía 24 años, fue trasladado a Tocuyito y ahí ha estado desde ese entonces, a la espera del inicio de un juicio del que no se ha celebrado la primera audiencia.

El caso fue transferido a un tribunal del estado Aragua sin argumentos expuestos y eso complicó aún más las cosas. La señora Carmen se iba en transporte público hacia Maracay cada vez que fijaban fecha de audiencia, y lo único que hacía era perder dinero y tiempo.

“Es un gran inconveniente por la cuestión del transporte, ya para esos momentos estaba deficiente el servicio y es una tragedia para mí porque es como botar el dinero porque nunca había audiencia y tenía que venirme de vuelta en el autobús y sin nada, así como agotada, destruida y sin tener ningún tipo de esperanza puesto que no pasaba nada, y todavía no ha pasado nada”.

El coordinador del Foro Penal en Carabobo, Luis Armando Betancourt, aseguró que el juicio oral y público de su caso fue radicado en Aragua para retardar más el proceso que se le sigue a Garbi. “Los familiares y nosotros exigimos al gobierno de Nicolás Maduro que lo libere porque es inocente, pero también que estamos dispuestos a revisar el expediente que se le hizo en su contra para que vean que no hay ningún elemento de convicción que indique que él sea autor o responsable del hecho que se le atribuye”.

Para Carmen, no es fácil seguir adelante con ese sentimiento de incertidumbre y dolor. “No es lo mismo la pérdida de un esposo y la de un hijo, pero me han tocado las dos. Me siento súper desamparada y que tengo que luchar contra una corriente que me llevan. He tratado de seguir con ánimo, con esperanza, con fe y le pido a Dios mucha fortaleza”, expresó con una gran sonrisa contagiosa dibujada en su rostro.

https://www.caraotadigital.net/nacionales/esta-es-la-historia-de-la-madre-del-preso-politico-carabobeno-con-mas-tiempo-tras-las-rejas