Seleccionar página

El Metro de Caracas es el principal medio de transporte de los caraqueños. Años atrás fue paradigma de buen servicio que, hoy, al cumplirse 38 de su inauguración, ya no existe. Desde que llegó el socialismo a Venezuela su deterioro ha sido evidente, al punto de que en varias oportunidades han ocurrido accidentes, siendo el más reciente uno de diciembre de 2020, cuando un tren de la Línea 2 entre Mamera y Caricuao se descarriló, dejando a una persona lesionada.

El sistema también destaca por ofrecer un servicio completamente gratuito. Sobre ello, en noviembre del año pasado, Nicolás Maduro exigió al ministro de Transporte de su administración, Hipólito Abreu, ajustar el pasaje y comenzar a cobrarlo, para generar un ingreso que sea beneficioso para el sistema subterráneo.

También exhortó a las autoridades a desarrollar un sistema de cobro a través de un código QR, que permita la inversión en tecnología para la empresa, y evitar que se deje de cobrar la cuota mínima para el uso del transporte.

Fallas en el servicio 

De acuerdo a datos dados a conocer por la Asociación Civil Familia Metro, una organización conformada por extrabajadores del subterráneo, en el primer semestre de 2019 se registraron al menos 11.054 fallas, las cuales superaron las 9.000 contabilizadas en 2018 y las 7.000 de 2017.

Asimismo, denunciaron que cerca del 75% de las escales mecánicas del sistema se encontraban inoperativas, lo que afecta la movilidad de los pasajeros, siendo los principales afectados los adultos mayores y personas con discapacidad. En 2020, la situación sigue igual, o es hasta más grave.

Pero, aunque para muchos en la actualidad, el metro es el mayor de los calvarios, anteriormente era distintos pues, como lo indicaba su eslogan el subterráneo era «la gran solución para Caracas». En su momento llegó a ser considerado el sistema más limpio por la Asociación Latinoamericana del Metro y Subterráneos, pero eso fue en los años 90.

Crisis en el Metro de Caracas

Sin embargo, hoy, los pasajeros deben pasar cada vez más tiempo a la espera de que llegue un tren, y han disminuido los estándares de limpieza en sus instalaciones. Muchas de las estaciones del Metro, además, presentan filtraciones, la goma de los pisos levantada, falta de luces y no cuenta con equipos contra incendios.

El déficit de personal en las áreas de operación, mantenimiento y de seguridad, también ha sido uno de los factores que ha influenciado en el deterioro del sistema. Mientras que en áreas administrativas, proyectos, equipos y construcción experimentan un cierre técnico.

Precisamente, debido al déficit de personal, es que el Metro también funciona gratis porque no hay cómo cobrarlo y ni quién pueda cobrarlo. La migración ha impactado a la empresa, que años atrás decidió suspender la tramitación de renuncias en su departamento de personal, para frenar el éxodo de trabajadores especializados.

Una estación pequeña requiere ocho trabajadores en taquilla, pero en las condiciones actuales, es un milagro que se consigan dos o tres personas.

La situación es una prueba evidente de las complicaciones monetarias de la situación economía venezolana y la gestión del régimen de Nicolás Maduro, que desde hace años arrastra una hiperinflación que ha hecho que millones de venezolanos abandonen el territorio nacional. También es otra prueba de cómo la crisis económica y social ha trastocado hasta lo más básico de los venezolanos.

Sin temor al COVID-19

Ahora, un viaje diario en el Metro de Caracas se caracteriza por miles cuerpos apretujados, personas que pelean por entrar a los vagones y pasan calor, adentro y fuera del vagón, esto diariamente, pero que causa más alarma en medio de la pandemia del coronavirus que enfrenta el mundo y el país.

Para operar normalmente se necesita poner a rodar 38 trenes, sin embargo, hoy en día laboran con mucho menos de eso. La disponibilidad de una flota se ha visto afectada un 30%, según las cifras del 2018, a causa de las sanciones impuestas por la comunidad internacional, y las cuales el régimen de Maduro insiste en culpar.

En otras líneas la falta de trenes puede llegar al 50%, por lo que la movilidad se hace cada vez más complicada.

Para diciembre del 2020, el déficit de trenes, superaba el 80%, según la denuncia de trabajadores jubilados de la empresa. La falta de repuestos ha obligado a que varios trenes terminen paralizados, y cuyas piezas terminan siendo sustraídas para poder usarlas en otros y así seguir a flote.

Historia del Metro de Caracas 

El Metro de Caracas fue inaugurado el 2 de enero de 1983 por el expresidente de Venezuela, Luis Herrera Campins, con ocho estaciones, desde Propatria hasta La Hoyada.

Años antes, el 12 de marzo de 1975, el entonces presidente Carlos Andrés Pérez, anunció ante el Congreso Nacional la construcción de la Línea 1, desde Propatria hasta Palo Verde, comenzado desde el oeste.

Actualmente el servicio consta con 6 líneas, que suman un total de 51 de estaciones. La línea 2 tiene dos ramificaciones y cuentan con cuatro estaciones terminales.

En 1993 la Cámara Venezolana de la Construcción le otorgó el Premio Construcción al proyecto de las Líneas 1 y 3 del Metro de Caracas.

https://www.caraotadigital.net/nacionales/entre-la-aglomeracion-y-la-desidia-el-metro-de-caracas-cumple-38-anos-en-sus-horas-mas-bajas