La convocatoria al proceso electoral para elegir a los diputados a la AN que se instalará el 5 de enero de 2021, genera entre los  venezolanos un nuevo dilema: contagiarse o votar.

El derecho fundamental al sufragio está expuesto a situaciones de incertidumbre y potenciales riesgos. Un escenario en el que se abre la polémica sobre las garantías y dispositivos que aseguren el proceso electoral frente a posibles abusos o patrañas de poder y atenúen los riesgos para la salud de los venezolanos decididos a votar.

El CNE debe administrar y garantizar la justicia electoral. Por un lado en la Ley Orgánica de Procesos Electorales (Lopre) y en el Reglamento General que desarrolla el contenido de la Ley, están establecidas gran parte de las mismas. Van desde el acompañamiento y observación electoral de misiones y organizaciones internacionales, paridad en el aprovechamiento de los medios informativos, realización de auditorías técnicas, restricción de los puntos de apoyo (rojos, azules),  respaldo a la seguridad y de libre tránsito para candidatos, designación de los nuevos integrantes de los Organismos Subalternos de la Junta Nacional Electoral, además de los Coordinadores de Centros.

Es oportuno decir que en lo que respecta a la Habilitación de Partidos y Dirigentes Políticos, el Gobierno de Maduro y el CNE no cumplen cabalmente con esta demanda, tal es el caso del veto político establecido al partido REDES, liderado por Juan Barreto, y a otras organizaciones de carácter Nacional y Regional, así como la privación a los pueblos indígenas del derecho al sufragio establecidos en la CRBV, en Ley Orgánica de Procesos Electorales, en la Ley Orgánica de pueblos y comunidades indígenas.

El CNE tiene que definir el protocolo que no solo se remite a lo establecido por la OMS: condiciones en los centros electorales para que miembros de mesa y electores se laven las manos, dotación de Kits sanitarios para el personal de los centros, provisión desinfectantes para los concurrentes, cubículos de desinfección, estrategias para el manejo del distanciamiento, limpieza rutinaria de los equipos asociados a la votación (máquinas de votación, materiales accesorios, otros).  Debe proyectarse que el acto de votar no será más riesgoso que hacer una fila para entrar al supermercado, al banco, a la panadería, o cualquier comercio.

Pero además, la crisis sanitaria obliga a las autoridades electorales a ampliar e implantar GARANTÍAS EXTRAORDINARIAS a objeto de reforzar los  controles y prepararse para los imprevistos, pues la agenda del proceso electoral está contaminada de CoronaVirus y se deben tomar todas las medidas para estimular el voto y elevar los niveles de participación, de lo contrario pasará que gane el estrés pandémico y la abstención.
En este contexto excepcional cómo se realizará la campaña electoral? Misma que no es compatible con el confinamiento, exige un esfuerzo organizativo complementario que supere las dificultades logísticas en términos de salud, garantice la transparencia, integridad, legitimidad y el imprescindible acceso de los ciudadanos a las urnas electorales.

¿Quedamos condenados al Ciberactivismo?

¿El uso de los medios (radio-tv) se abrirán y permitirán con equidad para todos los partidos y organizaciones participantes? Se podrá hacer activismo de calle,  mítines o concentraciones con menos aforo con uso de mascarilla y guardando distancias, o eso queda de exclusividad para el el Gobierno-PSUV, que camuflarán dichas actividades con el pretexto de estar combatiendo la pandemia, amén de que ya ejecutan su precampaña con prácticas clientelares de comprar votos con ayudas sociales (Clap), bonos, y otros mecanismos basados en la lógica del chantaje que juegan con las carencias y necesidades de la gente?

¿Qué hay con el derecho de tránsito-reunión-asociación? Que pasará con la ejecución de otros dispositivos de expresión política como la entrega de propaganda electoral, realización de graffitis, colocación de pancartas y carteles? Habrá excepciones en el proceso de distribución de gasolina para el desplazamiento de candidatos en su campaña que deben recorrer todo un territorio? Cómo garantizar el voto de miles de ciudadanos que estarán en cuarentena y tienen el deseo de participar, se habilitarán áreas especiales o votarán bajo una nueva modalidad vía remota (internet)?

El debate debe abrirse con el propósito de garantizar el sufragio sin poner en peligro a la población, la legitimidad democrática y los estándares internacionales de integridad electoral.

El 6 de Diciembre, cumple con los protocolos, sal de tu casa y #CastigalosConTuVoto

MSc Econ. Internacional, Doctorando Ciencias Sociales (UCV)
Miembro de la Dirección Nacional del Movimiento Político REDES

https://www.analitica.com/opinion/covid-cne-y-garantias-electorales/