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Fue, en sentido literal y figurado, un madrugonazo. Era medianoche cuando Delcy Rodríguez, vicepresidenta del régimen de Maduro, anuncio la reforma del Impuesto a las Transacciones Financieras para pechar el uso de dólares entre bancos con “un impuesto transaccional superior a las grandes transacciones financieras de las operaciones en bolívares”.

La medida, a la que economistas que hablaron con Caraota Digital en condición de anonimato no le ven efectividad, aún está por oficializarse, pero en principio, opinaron estos mismos economistas (que no quisieron extenderse en sus apreciaciones porque no conocen, justamente, cuál será el alcance de la misma) busca detener el alza del dólar, de más de 14% diario, en promedio, en la última semana. 

Un alza que tiene su origen en la propia actuación del régimen, que en estas semanas ha emitido dinero inorgánico para cancelar aguinaldos y bonos. En las dos primeras semanas de noviembre, la liquidez monetaria se incrementó en 21%. 

Por lo pronto, señala César Aristimuño, economista, basándose en la escueta información de la también ministra de Finanzas en su cuenta de Twitter, el impuesto a las transacciones en divisas sería de 2%; un monto estratosférico en moneda dura por el cual “ahora no solo se dispararán los precios en bolívares, sino que subirán más los precios en dólares”. 

La reacción al anuncio ha sido poco clara. La cuenta @DolarToday muestra una ligera caída del tipo de cambio por debajo de 1 millón de bolívares por dólar, pero la cuenta @EnParaleloVzla muestra que el tipo de cambio subió 1,55% después de los anuncios de Delcy Rodríguez, es decir, continuó en su tendencia alcista. 

No puede ser de otra manera, pues,como señaló esta mañana Asdrúbal Oliveros, de Ecoanalítica, el problema de la economía fue, es y será que el gasto público solo se sostiene de la emisión inorgánica de bolívares, sin ingresos petroleros ni fiscales. 

Por su parte, Aristimuño indica que “ahora sí se va a poder hablar de inflación en dólares”, porque la presiòn fiscal se trasladará a los precios de los productos dolarizados. 

Impuesto a las transacciones financieras en dólares, un colador

Es obvio, según señaló uno de los economistas consultados por Caraota Digital, que el régimen ha vuelto a asustarse de sus propias acciones, y en el último mes, desde que comenzaron a popularizarse en la banca los anuncios de cuentas en divisas, ha intentado recoger velas. 

Primero fue la Sudeban anunciando que supeditaba a su aprobación cualquier mecanismo de apertura de cuentas en dólares y de compensación de divisas entre bancos, sin luego agregar mayores detalles, lo que causó la paralización inmediata de los planes de la banca; y ahora viene este anuncio de impuesto sobre las transacciones en dólares entre bancos y las eventuales de los usuarios que ya las tienen, todo esto acompañado de una “facilitación” del uso del bolìvar, que habìa quedado, pràcticamente, como moneda fraccionaria. 

Está en duda, no obstante, que las cuentas bancarias de particulares vayan a ser objeto del la medida, toda vez que el Impuesto a las Transacciones Financieras está orientado a los grandes contribuyentes.

Esta mañana, la Sudeban convocó a las casas de cambio y bancos a una reunión en la que explicó el alcance de las medidas, pero Caraota Digital no logró tener acceso a los temas de los que se habló. 

El Impuesto a las Transacciones financieras, sin embargo, señaló Oliveros, es ineficaz, pues aunque ya 80% de las transacciones en el mercado venezolano se realizan en dólares, más de la mitad de esas transacciones se hacen en moneda en efectivo. Justamente, incentivar la dolarización de la banca permitiría reactivar actividades como el crédito, al que la hiperinflación ha pulverizado, y junto con este, el activo de la banca. 

En tanto, el cono monetario en bolívares se ha vuelto, menos de dos años despuès, absurdo nuevamente, indica Aristimuño, por lo cual, si el chavismo desea promover el uso de la moneda nacional, liberàndola de los impuestos a los que somete al dòlar, tendría que empezar por acometer una nueva reconversiòn monetaria, que vuelva a quitarle, como mìnimo, cinco ceros al bolìvar. 

Las tensiones que paralizan al régimen

En el fondo, el tema del dòlar es objeto de un debate a lo interno entre los sectores màs y menos intervencionistas del régimen, que sienten como en Venezuela se ha creado un mercado parcialmente fuera de su control. 

Aparte, le temen a la imagen de una hiperdevaluación antes de unas elecciones cuestionadas, indicaron las fuentes. 

Pero atrapado en estas contradicciones, el régimen no puede, tampoco, soslayar la realidad de que una tasa a las transacciones en divisas le daría al Estado impuestos que necesita desesperadamente, y que promover la dolarización bancaria le permitiría, por ejemplo, cobrar impuestos que hoy se eluden descaradamente porque buena parte de las transacciones se hacen en efectivo. 

El fondo del asunto, como afirman los economistas, es que el régimen de Maduro no tiene ninguna palanca para controlar la economía, más allá de asumir la sensatez y, finalmente, convocar a unas elecciones, porque para que la economía funcione, así sea mínimamente, se requiere un régimen político que genere una confianza que este está muy lejos de proveer, y que destruye más cada vez que, como en estas semanas, ha retrocedido a toda velocidad en cuanto al tema de la dolarización de los servicios financieros. 

https://www.caraotadigital.net/nacionales/agarrate-el-bolsillo-esto-es-lo-que-viene-con-el-impuesto-a-las-transacciones-financieras-en-dolares