Arrecia crisis en Primero Justicia: cuáles son sus implicaciones, según analistas 

Arrecia crisis en Primero Justicia: cuáles son sus implicaciones, según analistas 

El llamado a elecciones regionales y parlamentarias por parte del chavismo, no sólo cumple hasta ahora el objetivo de lograr dividir una vez más a parte de la oposición entre los que apoyan la participación a pesar de lo ocurrido el 28 de julio y los que optan por la abstención; sino que detonó una verdadera “batalla campal” en el seno del partido Primero Justicia (PJ), presidido por María Beatriz Martínez

De un lado, uno de sus líderes fundadores, Henrique Capriles Radonski, junto a dirigentes como Tomás Guanipa y José Guerra, se han alineado a favor de votar el 25 de mayo como “un acto de resistencia”. Del otro, Martínez, Juan Pablo Guanipa, Paola de Alemán, entre otros, mantienen el respaldo al liderazgo de María Corina Machado y el llamado a no avalar ningún proceso electoral hasta que no se respete la voluntad popular de las presidenciales. 

Las diferencias a la superficie 

Pero además, las diferencias en la estrategia a seguir luego del 28 de julio, en el seno de PJ, han subido de tono al pasar de los argumentos y un intercambio de comunicados, a los insultos. Analistas políticos consultados por Efecto Cocuyo apuntan a una lucha por el control de la tolda aurinegra – sobre la que pesa una medida de intervención judicial desde 2020 – en momentos en los que se plantea redefinir la ruta de lucha por el cambio político en Venezuela y hace «daño» a la necesaria unidad opositora.  

“Esta confrontación es un río subterráneo que viene socavando esa formación política desde hace años. La circunstancia actual no ha hecho más que traer a la superficie lo que internamente todos conocían.

Desde luego, ya las hostilidades alcanzaron un punto de no retorno y luce improbable una solución política o alcanzar al menos un armisticio entre las partes”, señaló el consultor político, Luis Toty Medina Gil. 

Opino que es “muy grave” para la coalición opositora que uno de sus principales integrantes, como lo es PJ, presente fracturas, en momentos en los que se transita “una ruta muy complicada” después del 28 de julio. 

“Es normal que dentro de los partidos políticos haya facciones, típico de América Latina, al no tener un posicionamiento ideológico claro, sino que ese rango ideológico es amplio. Están los factores conservadores, con aspectos religiosos, de derecha, como en este caso Julio Borges y Juan Pablo Guanipa, alineado totalmente con Maria Corina Machado, mientras que Capriles siempre se ha inclinado hacia la socialdemocracia de centro”, señaló el politólogo Luis Remiro.  

El nuevo detonante 

Ante el llamado del Poder Electoral a los comicios que corresponde para 2025, Capriles reanudó sus constantes apariciones públicas para pronunciarse a favor de votar y rechazar la abstención, pese a lo adverso de las condiciones electorales. Antes, las autoridades de la tolda, encabezadas por Martinez fijaron posición a favor de la línea dictada por Machado: no hay participación si antes no se reconoce a Edmundo Gonzalez como presidente electo el 28 de julio. 

El conflicto interno escaló cuando Capriles, junto a Tomás Guanipa y Rafael Guzmán, entre otros dirigentes, encabezaron una reunión en Caracas, para luego lanzar un comunicado en el que se aseguró que el Comité Político Nacional decidió participar en las próximas elecciones y que seguía comprometido con la defensa de la voluntad popular del 28 de julio. 

La reacción de las autoridades del partido, presidido por Martinez, fue denunciar, con otro comunicado, la ilegalidad del encuentro promovido por Capriles, al que recrimino por “apartarse de la unidad”. También se advirtió sobre las consecuencias de su actitud junto a la de otros dirigentes, lo que alimentó las especulaciones sobre una eventual expulsión. 

Para septiembre de 2024, Capriles había renunciado a la directiva de PJ mas no a su militancia en la organización, precisamente por diferencias internas, especialmente con Borges al que ha tildado de “caudillo”.

Los enfrentamientos alcanzaron un nuevo clímax el fin de semana, cuando Borges señaló que la facción que lidera Capriles no “representa el sentir de PJ” y que es un instrumento de Nicolás Maduro.  Advirtió que Maduro y “sus cómplices” jamás triunfarán. 

«La verdad es que me pregunto si creen que me importa lo que diga o no diga Julio Borges (…) Frente a la basura, la defensa y ratificar nuestros principios y nuestra moral en alto. Vamos a seguir abriendo caminos. No perdamos ni un minuto en lo que Julio Borges diga a través del partido. Él se esconde detrás de otras personas, manda a dar entrevistas y a publicar cosas en redes», fustigó Capriles en respuesta. 

El exgobernador de Miranda también desconoció la autoridad de Martinez, de quien afirmó «no la eligió nadie».

¿Quién se queda con PJ? 

Remiro coincide en que esta vez las diferencias no van a pasar de nuevo a un segundo plano como en ocasiones anteriores y que PJ se dirige hacia una lucha más profunda por ver quién se queda con las siglas y recupera la tarjeta electoral. 

“Este panorama de alta tensión es forzado por el chavismo de manera planificada. Recordemos que PJ ha sido también afectado con dirigentes en el exilio, presos políticos más una intervención judicial”, dijo Remiro. 

En 2020, PJ al igual que otros partidos como Acción Democrática y Voluntad Popular fue intervenido por orden del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el control de su tarjeta entregado al disidente José Brito, hoy diputado de la AN de 2020. 

Entre los casos más recientes de dirigentes y activistas de esa tolda apresados por la policía política del Estado (Sebin), se encuentran el alcalde de Maracaibo, Rafael Ramirez (octubre de 2024) y los dirigentes de Falcón, Gregorio Graterol, quien lideraba el partido en la entidad y Carlos Manuel Chiquito y José Rafael Granadillo en diciembre del año pasado. 

Entre los dirigentes en el exilio producto de la persecución política  se cuentan Borges, exrepresentante del gobierno interino de Juan Guaidó para las relaciones exteriores, Eduardo Battistini, Carlos Paparoni, José Guerra y la actual presidenta de la Comisión Delegada Legislativa Dinorah Figuera. Destaca el caso igualmente de Juan Pablo Guanipa, actualmente en la clandestinidad, para evitar se apresado. 

Este 24 de febrero, el número dos del chavismo Diosdado Cabello, ironizó que en PJ se estaban peleando por “una botella vacía” porque la única autoridad reconocida legalmente era Brito. También subrayó que Capriles encabezó “la delincuencia política” durante el golpe de estado contra Hugo Chávez en 2002, por lo que ahora mal podía figurar como “el santo niño”. 

Pese a ello, hay sectores que junto a Guzmán lo señalan de pactar con Maduro su  participación en las elecciones del 25 de mayo a cambio de que se levante su inhabilitación política por 15 años -desde 2017- y se le devuelva la tarjeta electoral. 

Tanto Remiro como Medina coinciden en que dichos señalamientos son “injustos”, alimentados por el chavismo en su intento de desviar la atención de lo ocurrido con las presidenciales de 2024. 

Todos han llegado a acuerdos y negociaciones con el gobierno y eso incluye hasta los más radicales como Machado, porque las primarias se permitieron por acuerdo con el gobierno. La inscripción extemporánea y con lapsos vencidos de la candidatura de Edmundo Gonzalez también fue una negociación con el gobierno”, sostuvo Medina Gil.  

¿Nueva división de PJ? 

Tomas Guanipa, hermano de Juan Pablo Guanipa, ha dicho que “nadie los sacará de PJ”. Sin embargo, está por verse si en la tolda aurinegra se concreta otra división como la que llevó a líderes fundadores como Leopoldo López y Gerardo Blyde a “mudarse” a Un Nuevo Tiempo, para luego López fundar Voluntad Popular en 2009.  

Para Remiro, Capriles tiene la intención de retomar su papel activo en la política venezolana tras lo ocurrido el 28 de julio y eso pasa por retomar el control del partido que ayudó a fundar en el año 2000.

“En mi opinión, Capriles, luego del declive de su liderazgo coyuntural por las elecciones presidenciales de 2012 y 2013, busca abanderar una alternativa a la Plataforma Unitaria Democrática. A pesar de que no ha estado en primera fila en los últimos años, nunca ha dejado de recorrer las calles y mantiene una estructura en su terreno”, sostuvo. 

Medina Gil agrega que contra Capriles no solo juega en contra el “triunfo no cobrado” de 2013 frente a Maduro sino su retiro a última hora de las primarias opositoras para evitar ser derrotado ampliamente por Machado. Esta acción fue interpretada en su momento como un “saboteo” a las primarias, a lo cual se suma ahora ir contra la línea de Machado de no participar el 25 de mayo.

“Capriles nunca ha sido un político partidista o un hombre de aparato político. Las plataformas políticas las utiliza para alcanzar sus objetivos, como cuando fue electo diputado al Congreso por Copei en el estado Zulia en 1998, la alcaldía de Baruta, la Gobernación de Miranda y hasta la candidatura presidencial en dos ocasiones por PJ, pero sin generar identidad partidaria personal con la organización. Creo que irá más por la formación de una nueva plataforma y evitará la disputa legal y comunicacional por las siglas del partido”, sostuvo.

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